Diseño de una pasarela de cobros cross-border para comercios argentinos. Sin casas de cambio, sin fricción, sin que nadie tenga que entender cripto.
En 2023, Argentina recibía miles de turistas brasileros por semana. PIX mueve millones de transacciones por día en Brasil — pero ningún comercio argentino podía recibirlo.
Los turistas llegaban sin efectivo, sin forma de pagar. Las casas de cambio ofrecían tasas desfavorables y hacían perder tiempo. Los comerciantes perdían ventas que podían haberse concretado en segundos.
Con la inflación argentina en niveles récord, guardar las ganancias en pesos era perder dinero cada día. USDT — anclado al dólar — era la cobertura natural. Megapix lo hizo posible sin que el comerciante tuviera que entender cripto.
Quiere pagar con PIX — su método habitual — sin ir a una casa de cambio ni sacar efectivo.
Quiere cobrar rápido y guardar el valor en USDT para protegerse de la inflación argentina.
Ninguna infraestructura conectaba PIX con Argentina. La solución necesitaba un puente cripto invisible para ambos.
PIX funciona con QR. Los cajeros argentinos ya conocen el QR de MercadoPago. En lugar de inventar un nuevo paradigma, diseñamos sobre lo que ambos usuarios ya saben.
El cajero genera el QR con un monto. El turista lo escanea desde su app de PIX. Ninguno ve la capa cripto — es un puente invisible. La confirmación visual hace todo el trabajo.
La conversión PIX → USDT ocurre en el backend. El diseño no la muestra, la abstrae completamente.
El panel responde la pregunta más importante del cajero en un vistazo: ¿cuánto tengo? y ¿qué cobré hoy? El balance en USDT siempre visible, con el equivalente en pesos como referencia.
El formulario de cobro — ingresá monto → cobrar — se mantiene en el centro. Sin jerarquías de menú, sin pantallas intermedias. Las transacciones del día con sus estados son inmediatamente legibles.
Decisión clave: el equivalente en pesos es referencia, no la moneda principal. USDT es lo que el comerciante realmente tiene.
El momento de mayor ansiedad en el mostrador es la espera. El cajero y el turista aguardan la confirmación — unos segundos de silencio donde la interfaz debe hablar fuerte y claro.
Definimos tres estados absolutos: Pendiente, Aprobado y Expirado. El cambio visual —apoyado en colores semánticos e iconografía a gran escala— es tan drástico que el cajero registra el éxito de reojo, sin leer una sola palabra.
El feedback en operaciones financieras debe ser rotundo. Nunca se deja al usuario frente a un estado de carga ambiguo.
El retiro de USDT a una billetera externa es el flujo más técnico. Un error de dirección o red es irreversible. No hay margen para ambigüedad.
Stepper de 4 pasos — Monto → Dirección → Red → Resumen — con validaciones en cada paso. La comisión de red tiene un countdown porque fluctúa en tiempo real.
El monto con comisión descontada solo aparece en el resumen final. Sin sorpresas de último segundo.
Un comercio con 3 sucursales necesita que cada cajero tenga su propio acceso — pero el dueño necesita ver todo. Diseñamos un sistema de roles jerárquico donde el administrador crea usuarios secundarios y asigna permisos por sucursal.
Los roles definen qué puede ver y hacer cada usuario: el cajero solo cobra, el supervisor ve el historial de su sucursal, el administrador tiene acceso total y puede gestionar usuarios. El panel de cobros se adapta visualmente según el rol activo.
Decisión clave: los permisos no son checkboxes técnicos — son flujos de pantalla distintos. El rol define la experiencia completa.
El QR presencial resuelve el mostrador. Pero un comerciante que vende por Instagram, WhatsApp o a distancia necesita otra alternativa — el link de pago.
El cajero genera un link que comparte por cualquier canal. El comprador lo abre en su navegador y encuentra dos opciones para pagar: escanear el QR desde su app de PIX, o copiar la llave PIX y pegarla directamente en su app bancaria o wallet.
Un solo link — dos métodos de pago. El diseño prioriza la llave copiable porque no todos los compradores tienen escaneo disponible.
El producto no vive solo en el navegador. Además de la web app responsive — accesible desde cualquier dispositivo sin instalación — Megapix cuenta con una aplicación nativa que extiende la experiencia al contexto móvil real del cajero.
La app nativa permite cobrar desde el celular sin depender del navegador. El cajero genera el QR directamente desde su teléfono, lo muestra al turista y recibe la confirmación en tiempo real con vibración y notificación push.
La web es el panel de gestión. La app nativa es la herramienta de cobro en el mostrador. Cada superficie tiene su caso de uso dominante.
El flujo principal del cajero. Diseñado para ejecutarse con una mano, en 30 segundos, con gente esperando.